Crónica institucional de un cambio histórico y una visión de futuro de S.E. Obiang Nguema Mbasogo, campeón de decisiones trascendentales Por una Guinea Mejor.
El 2 de enero de 2026 se inscribe, con letras firmes, en la historia contemporánea de la República de Guinea Ecuatorial. En esa fecha, el Estado ecuatoguineano oficializó el traslado de la capital política y administrativa del país desde Malabo hacia Ciudad de la Paz, marcando el inicio de una nueva etapa en la organización territorial, el desarrollo institucional y la proyección de la nación hacia el futuro.
Este hecho, de profundo calado histórico, trasciende la simple reubicación de instituciones. Se trata de una decisión estratégica de Estado, concebida desde una visión de largo plazo, orientada a reforzar la cohesión nacional, equilibrar el desarrollo territorial y sentar las bases de una Guinea Ecuatorial más integrada, moderna y funcional.
Desde ese momento, Ciudad de la Paz asume el rol de capital del país, convirtiéndose en la sede de los principales poderes del Estado y en el epicentro de la vida política y administrativa nacional. Un paso que simboliza madurez institucional y capacidad de planificación, y que invita a la ciudadanía a comprender, acompañar y asumir este cambio como parte del proceso natural de evolución del país.
DEL LITORAL AL INTERIOR: UNA DECISIÓN ESTRATÉGICA
Durante décadas, Malabo desempeñó con dignidad y responsabilidad su papel como capital nacional. Desde allí se dirigieron los destinos del país y se consolidaron importantes avances políticos, sociales y económicos. No obstante, la condición insular de Malabo y el crecimiento progresivo de la administración pública plantearon nuevos desafíos en términos de accesibilidad, logística y equilibrio territorial.
La elección de Ciudad de la Paz, situada en la provincia de Djibloho, en pleno corazón del territorio continental, responde a la necesidad de acercar el Estado a todos los ciudadanos, independientemente de su lugar de residencia. Esta localización estratégica favorece la integración territorial y refuerza la idea de una capital concebida para todo el país, no limitada por barreras geográficas.
Ciudad de la Paz nace así como una capital de consenso, pensada para unir, articular y representar la diversidad territorial y cultural de Guinea Ecuatorial.
UNA CIUDAD PLANIFICADA CON VISIÓN DE FUTURO
Ciudad de la Paz no es fruto de la improvisación. Es el resultado de un ambicioso proyecto de planificación urbana, diseñado para responder a las exigencias de una capital moderna. Su trazado ordenado, sus amplias avenidas y la clara delimitación de zonas institucionales, residenciales y de servicios reflejan una concepción urbana pensada para la eficiencia, la funcionalidad y el crecimiento sostenible.
Los edificios administrativos, construidos con criterios de modernidad y representatividad, albergan progresivamente a ministerios, instituciones públicas y organismos del Estado. A su alrededor, se desarrollan infraestructuras complementarias que incluyen zonas residenciales para funcionarios, centros educativos, espacios sanitarios, áreas comerciales y lugares destinados a la cultura y al ocio.
Todo ello se integra de manera armoniosa en un entorno natural privilegiado, donde el respeto al medio ambiente y la planificación responsable constituyen elementos fundamentales del modelo de ciudad.
CIUDAD DE LA PAZ COMO MOTOR DE DESARROLLO NACIONAL
El traslado de la capital a Ciudad de la Paz tiene un impacto directo en la dinámica económica y social del país. La presencia de instituciones estatales genera nuevas oportunidades de empleo, impulsa el desarrollo de servicios y estimula la inversión pública y privada.
Ciudad de la Paz está llamada a convertirse en un polo de crecimiento que dinamice el interior continental, favoreciendo la descentralización económica y reduciendo los desequilibrios territoriales. Este proceso contribuye, al mismo tiempo, a redefinir el papel de Malabo como capital histórica, económica y cultural, dentro de un modelo de desarrollo complementario.
UN CAMBIO QUE REQUIERE COMPROMISO CIUDADANO
El traslado de la capital no es solo un asunto de infraestructuras y edificios. Es, sobre todo, un proceso humano y social que requiere la implicación de toda la ciudadanía. La consolidación de Ciudad de la Paz como capital nacional depende del civismo, el respeto a las normas, el cuidado de los espacios públicos y la participación responsable de todos.
Asumir este cambio con espíritu constructivo es fundamental para garantizar el éxito del proyecto. Ciudad de la Paz debe construirse no solo como centro administrativo, sino como espacio de convivencia, trabajo y proyección colectiva.
UNA NUEVA ETAPA PARA LA HISTORIA NACIONAL
Con Ciudad de la Paz como nueva capital, Guinea Ecuatorial abre una nueva página de su historia. Una etapa marcada por la planificación, la visión estratégica y la voluntad de construir un país más equilibrado y cohesionado.
Desde el corazón del territorio continental, Ciudad de la Paz simboliza el presente y el futuro de la nación: un futuro de estabilidad, modernización y progreso compartido. La historia continúa escribiéndose, y Ciudad de la Paz es ya parte esencial de ese relato nacional.
Ministerio de Información, Prensa y Cultura